Elodie
Hay historias que no se cierran con un punto final planificado; simplemente terminan, abruptamente, en mitad de una frase que jamás llegó a completarse.
Si me hubieran dicho que aquel día sería el último que pasaría en este mundo, probablemente no lo habría creído. Nadie lo cree. Pero lo fue. Y ahora que intento mirar hacia atrás, me doy cuenta de que para entender el final de algo, primero hay que regresar al principio de la cadena.
Estaba demasiado pequeña cuando mis padres murieron en