Narrador Omnisciente.
El ambiente en la sala de conferencias esta cargado de un aura pesada que nada tiene que ver con la calefacción del tribunal. Al otro lado de la mesa, el juez Harrington repasa con lentitud las hojas del expediente presentado por la defensa de Beatrice.
La mujer permanece sentada con una postura impecable. La barbilla en alto, las manos cruzadas sobre su regazo luciendo anillos deslumbrantes y una sonrisa sutil, casi imperceptible, que pretende transmitir el dominio absolu