Christopher.
Bajo del auto sumido en una desesperación que me arde en el pecho. James intenta seguirme el paso, gritando algo a mis espaldas, pero apenas le presto atención. Mis sentidos están embotados; lo único que registro es el sonido violento de las hojas secas y las ramas crujiendo bajo mis pies mientras me interno a toda prisa en este maldito bosque.
A lo lejos, entre la maleza y los árboles tupidos, distingo la silueta de un auto negro. Hay un hombre allí. Luce completamente ansioso, ja