Narrador Omnisciente.
Muchos años atrás, en una pequeña habitación de bloques sin frisar en las barriadas de Petare, una niña de apenas seis años permanecía sentada en el suelo. Su nombre era Alexandra. Sostenía entre sus manos una fotografía desgastada, el único tesoro que poseía, buscando en el rostro sonriente de su madre un consuelo que el silencio no le podía dar.
—¿Cuándo vas a volver, mamá? —susurró, pegándola a su pecho.
El portazo violento de la entrada interrumpió su rezo. Con el cora