Alana.
La boda fue un éxito rotundo, incluso mejor de lo esperado. Los medios devoraron la historia de amor y lo que vino después terminó de consolidar la narrativa de la familia ideal.
Derek programó citas, reuniones casuales y encuentros «fortuitos» con la prensa mientras trabajaba en la defensa del caso. Eso nos dio a Christopher y a mí el tiempo que tanto necesitábamos.
Era más que agradable; de hecho, era perfecto. Amaba cómo, a pesar de que las citas eran organizadas, él encontraba la