Vente a vivir con nosotros
Al día siguiente y con una leve resaca Emily se levanta, no habia dormido muy bien, su cabeza le daba vueltas, pero también su corazón, pues no habia pasado un solo segundo en el que no hubiera pensado en Frank. Se acerca al baño y se lava la cara y los dientes, se pone una cola en su cabello y sale directo a la cocina para preparar el biberón de su bebe, no se tardaría mucho, acabaría de descansar en la fundación.
Al bajar las escaleras se da cuenta de que el comedor