Enfrentando a David
Unos minutos más tarde, cuando Emily por fin pudo entender que efectivamente ya no podía hacer nada, miro a Frank, sus ojos estaban completamente consumidos por el llanto y el desespero.
—Frank, vamos a la casa de David, por favor
—Lo más seguro es que ese tipo ya no este allí, debemos ir con la policía.
—¿La policía? Tu sabes que la policía en esta ciudad no sirve para nada, cuantas injusticias pasaron con Bruno y jamás paso nada, necesito que me acompañes por favor, tú ere