No sé qué hago aquí.
Por más que me negué. Sabía que debía acompañarlos. Así que me vestí cómoda para la ocasión y los seguí.
Ahora estoy de pie mientras veo a Paloma reír en el carrusel mientras come de su algodón de azúcar.
Le doy un sorbo a mi gaseosa y tomo asiento en uno de los bancos mientras Roman la mira de cerca. Su expresión es feliz. Ver a su hija divertirse debe ser un alivio para él.
Cuando la atracción para. Paloma se baja con una enorme sonrisa antes de llegar a su padre y est