Bajo las escaleras y escucho la risa de Paloma que proviene del salón.
Sé que debí ser más tajante, pero no quiero problemas con la mujer y no sé qué tan permisivo en Román en cuento a su cuñada.
Me dirijo a la cocina donde Lola y la otra chica de servicio, Gail, están. Lola se encuentra sentada en la mesa del rincón con una taza de café y un poco de pastel de arándanos.
Gail está preparando una bandeja con leche, café y pastel que llevara al salón.
Me acerco a la cafetera y me preparo un expres