La alarma suena y me remuevo solo para darme cuenta de que estoy restringida por unos brazos.
Miro hacia abajo y me encuentro con el cuerpo de Roman cubriéndome por completo, su respiración es suave y acompasada. Lo que me dice que está profundo.
Alargo la mano y apago el despertador que este puso para que yo pueda dejar su cama e ir a la mía.
Intento deshacerme de su cuerpo, pero este me sostiene con fuerza y resopla.
—No es justo lo que haces.
Me remuevo entre sus brazos y lo miro. Tiene un g