Incluso antes de abrir los ojos, Ava sabía que se encontraba sola en la cama. Su cuerpo podía reconocer la presencia de Alessandro con tan solo estar en una misma habitación. Aunque tratara de negarlo, estaba conectada a él más allá del aspecto físico. Durante la noche había aceptado que estaba total e irrevocablemente enamorada de él. Había tenido que contenerse para no decírselo.
Estiró su brazo a su costado y lo encontró aún tibio, lo que le indicó que Alessandro no hacía mucho que se había