Giovanni abrió la puerta del auto y la mantuvo sujeta mientras los niños y Ava bajaban del auto. Ella se arrastró por el asiento y miró hacia afuera.
Ese era el próximo paso. Quería decir que se sentía segura, pero no era del todo cierto. Esa sería la forma de confirmar todos los rumores o al menos los más importantes.
Hace una más de una semana habían llegado de Francia y al día siguiente de su llegada muchas de las revistas habían mostrado fotos de ella y Alessandro caminando por Jardin de