«En serio, ¿Gold se casará con una niña? ¡Increíble! Y según mis fuentes, splo le queda un día para arrepentirse.»
Una mujer de un programa de farándula fue la que espetó aquello con su lengua viperina. Alessa, sin embargo, no le ponía cuidado y miraba el hermoso anillo en su mano.
«Le presto a la niñera de mis sobrinos!»
«A mí parecer, no tiene nada malo que Leonardo Gold desee casarse con ella. Yo no la veo muy niña. La verdad.»
«Oh, vamos.»
«Además, me agrada de ella que no quiera hacer de s