—Carla...
—Tienes que hacerlo de una buena vez, Alessa —exigió su mejor amiga al otro lado de la línea. Fue una tarde lluviosa. Alessa estaba sola y ansiosa en la mansión—. Esos son detalles importantes que debes tener en cuenta cuando ya tienes una pareja.
—Que no estoy viviendo con Leonardo —replicó la pelirroja, comiéndose unas deliciosas papitas fritas que Reynolds muy gentilmente le trajo de una tienda cerca del apartamento que compartió con Carla.
—¿Y dónde duermes? ¿Dónde comes, eh? En u