—Si deseas que me quede aquí —mencionó Reyndols con seriedad, ni una sonrisa ni una muestra de diversión. El tipo diferente que aceptaría una propuesta y se comportaría aburrido.
Si ella no lo conociera, diría que su aburrimiento es real. Sin embargo, lo conoce y sabe que él puede quedarse porque quiere. Ella no es nadie para darle órdenes o exigirle que permanezca a a su lado, si es al señor Gold a quien debe proteger.
—Bueno, fue una idea que vino a mí de repente —se defendió rápidamente, sonr