capitulo 64. más tranquila
Los días pasaron rápidamente, y aunque Adriana estaba un poco menos turbada con la presencia de la novia de Franklin, no podía negar que por dentro estaba en ruinas.
Ese era el precio a pagar por enamorarse de un hombre prohibido.
Finalmente, el viaje de regreso a casa llego y la joven se dijo que regresaría a su vida de siempre.
—Te extrañare mucho, Adriana—Hugh sujeta sus manos y le sonríe —. Espero pronto volver a visitarte.
—Si, espero lo mismo—ambos se despiden y ella sube a la lancha.
Adr