El bebé de Adriana nació completamente sano. Un varón fuerte que le no le dio oportunidad a su madre de entrar en la sala de parto.
La pelirroja sonríe al mirar a su pequeño tranquilizarse cuando lo acomodan sobre su pecho, derramo algunas lagrimas al acariciar su mejilla.
—Felicidades, señora.
—Si, gracias.
Unos minutos después, la joven fue transferida a la habitación donde la esperaba su familia para felicitarla por el gran trabajo. El pequeño nuevo integrante aparece poco después y el prime