capitulo 62. Adriana lo odiaba
—Tiana, ¿se puede saber qué demonios haces aquí? —Franklin le reclama a la rubia quien se encontraba sentada en el sofá de la habitación de su novio.
—¿No es obvio, querido? —Franklin alza las cejas —. Vine a verte, para hacer las pases contigo mi amor, no sabes lo mucho que te extrañe —se pone en pie para andar hacia él, pero Franklin la rechaza y ella vuelve a sentarse.
—Yo no te pedí que vinieras, y si no respondía a tus llamadas era por algo, ¿no pensaste en eso?
La rubia se cruza de piern