capitulo 51. Adriana al limite
Durante la cena la lluvia persistía afuera.
Franklin actuaba como si nada hubiera pasado entre ellos dos, mientras que Adriana moría de vergüenza, de ira y de muchos otros sentimientos gracias a él.
La joven lo mira de vez en cuando y percibe como claramente él ignora su presencia, aquello la cabreaba más.
Pensaba robarla la virginidad en su propia habitación mientras que charlaba con su padre como si nada.
Tensa la mandíbula, luego toma su copa y le da un sorbo al vino.
—Por cierto, hija, mañana ordenare que reparen tu coche.
—Está bien, padre —mantiene la cabeza cabizbaja.
—Mañana Franklin saldrá igual de temprano que tú, puede llevarte a la universidad—automáticamente ella alza la mirada para mirar a su padre.
—Si, no tengo problema con eso.
Adriana pensó que quizás aquello era una jodida broma de su papá.
La estaba lanzando a la boca del lobo, ¿acaso no se percataba de las intenciones de ese sujeto?
—No creo que sea necesario molestar al señor Franklin, Padre —la sonrisa del CEO s