Punto de Vista de Elena
—No te esfuerces tanto, cariño.
—No es nada, solo quiero correr un poco por los límites de la manada.
—¿Y Tomás lo sabe? —Mercedes me miró con desaprobación mientras su cabello rojizo rebotaba con su caminar acelerado, y traté de seguir su ritmo sintiéndome como una niña traviesa siendo llevada al director después de ser descubierta fuera de clase.
—¿Acaso tiene que saberlo?
—Elena, todavía estás bajo cuidado médico, no puedes salir a correr kilómetros cuando aún no estás