Punto de vista de Jorge
Permanecí en silencio mientras salía de mi habitación, no quería alertar a nadie en casa porque me iba.
Todavía era temprano y, siendo domingo, no había entrenamiento programado. No había razón para que nadie se levantara temprano en un día de descanso para toda la manada, a menos que estuvieran en patrulla fronteriza.
Mientras bajara de puntillas las escaleras, evitando los peldaños que crujían, debía poder salir sin que me oyeran.
Pero cuando llegué a mitad de las escal