Papá le indicó a Callie que entrara a la casa y ella lo siguió, su largo cabello castaño rebotaba con cada paso, mostrando su piel dorada por el sol del hotel.
Llevaba con top deportivo negro, leggins negros y una camisa de franela que combinaban bien, resaltando su belleza natural.
Mientras seguía a papá hacia adentro, sentí la mirada de Javier sobre mí, vigilante.
Entré detrás de Callie, dejé las bolsas en el suelo y la sujeté por la cintura. Al principio estaba tensa, hasta que la acerqué más