—La Luna de la manada Espina Roja, nuestra manada de origen. Siempre han sido aliados cercanos —le explicó Javier.
—¿Está todo bien? —preguntó Josi, girándose en su silla con la taza en las manos, como si tuviera frío. Algunas cosas no cambiaron ni con el despertar de su loba.
—No lo sé. Le conté que Jorge había regresado y aceptó venir a celebrar con nosotros, pero acaba de llamar para decir que no pueden venir.
—Tal vez surgió algo en su manada y tuvieron que cancelar —respondió Josi con un en