Beta Emir y Astrid llevaron a Alfa Caleb al aposento contiguo, dando la orden de volver de acondicionar la habitación del Alfa. El joven Alfa se recostó en la cama.
- Debe descansar un par de horas, Alfa. Esta noche es su unión con la princesa Radha, sin embargo, por el bien de su salud física, debe evitar la erección por una semana.
- No te preocupes, Astrid, frente a esa maldita loba no tendré ninguna de aquellas… y no volveré a beber ni a comer nada que no pase antes por catadores reales.