«Pero mañana tienes que ir a hablar con ella directamente para que se pueda calmar. Me han contado que está desesperada de ese encierro.» Contestó Gastón.
Natasha leyó el mensaje por unos segundos. Claro que debería de estar desesperada por estar encerrada en ese lugar, sin saber cuál seria su destino en sí. Pero no podía darle la libertad hasta que sea capaz de afrontar las consecuencias. Sabía que cuando todos se enteraran de las razones se armaría un gran escándalo.
«Dile que se mantenga