—Desde que llegue hasta acá la primera vez no has parado de hacer comentarios con respecto a querer llevarme a la cama.
Paula después de decir esas palabras. Se sentó sobre la cama de esa habitación y después bostezo con una expresión de pereza evidente en su rostro.
—A pesar de que me estoy mostrando insistente, créeme que puedo ser paciente y esperar cuando estes abierta para mí.
—Bueno. Tendrás que tener paciencia eternamente y adaptarte de una vez a la idea de que eso jamás va a ocurrir.
—