**POV DANIEL**
El descaro de este tipo hizo que la sangre me hirviera en la cabeza. La herida de mi sien palpitaba con rabia.
—¿Que quite las manos? —me burlé, apretando los barrotes con más fuerza y pegando la cara al hierro—. ¿Tú sabes quién carajos soy yo, estúpido? Soy Daniel Vance, dueño de...
Antes de que pudiera terminar la frase, el gigante dio un paso al frente con una velocidad aterradora. En un segundo, su mano enorme atravesó los barrotes de hierro, me agarró por el cuello de la cam