**POV ALICE**
El golpe de la puerta principal al cerrarse retumbó en la madera con un sonido seco, pesado. Escuché los pasos de Alexander subir la escalera de dos en dos. Su andar no era el de un hombre satisfecho por haber eliminado a un enemigo; era el paso rígido de un soldado que acababa de descubrir que el enemigo real estaba sobre él.
La puerta de la habitación se abrió de par en par.
Alexander se detuvo en el umbral. Tenía el sobre de cuero negro apretado en la mano derecha con tanta