**POV ALICE**
Esas dos palabras salieron de mi boca y vi cómo los ojos de Alex se encendieron como dos brasas en medio de la noche.
Sin soltarme de la cintura, me cargó en sus brazos con una facilidad increíble. Caminó a paso firme por la sala hasta llegar al sofá grande de cuero que estaba frente a la chimenea. Me acostó con una delicadeza extrema, como si fuera de cristal, pero inmediatamente se acomodó sobre mí, cubriéndome con su cuerpo imponente.
Sentir su peso encima no me dio miedo; me d