Mundo ficciónIniciar sesiónMariana lo miró de forma desafiante, con una sonrisa, pero al ver la firmeza del hombre, se contuvo, mientras la rabia por Nick crecía a niveles agigantados en su interior.
—¡No la toco pues! —exclamo soltándola de forma despectiva—. De todas maneras, ya hablé con ella, dejándole claro mi punto de vista o mejor dicho la verdad. Ya veremos, si Lisbani es lo suficiente inteligente para darse cuenta de lo que le conviene. Además, mi intención no es discutir con ella, solo







