Esas palabras destaparon el genio de la botella.
Sin caer en detalles profundos, le confirmó que Douglas había sido el hombre por el que salió de Australia, por problemas con su matrimonio, y luego descubrió el embarazo.
Oliver sabía algunas cosas de conversaciones pasadas, pero la historia de Lilianne dicha a medias le parecía tan surrealista.
—Entonces… ¿sabías que seguías casada con él?
—No. Te juro que no, Oliver… —Lilianne le sujetó la mano por encima de la mesa y apretó sus dedos rígidos.