DAMIÁN
Fue extraño poder pasar un rato con ella sin pelear, sin andar, discutiendo o cuestionando cada paso que el otro daba. La veo entrar a la cocina y mover unas cosas, así como luego la veo poner una olla sobre el fogón de la cocina, sacar algo del congelador, no sé qué está haciendo, pero se mueve como bailarina, tiene pasos ligeros, meneo la cabeza ante la idea de los recuerdos de aquella noche donde sus movimientos me envolvieron de una manera que no podía creer, jamás he estado con una