Cuarenta minutos después, Mario llamaba a Juls por teléfono, para avisarle que se iba a retrasar diez minutos más.
- Hola!
- Juls! En diez minutos subo, va todo bien?
- Si, el té ha hecho su efecto, y me he dado un baño muy relajante en tu gran jacuzzi
- Emmm! Lástima que no me hayas esperado. - una risa tímida se oyó al otro lado del telefono, Juls volvia a sonreir.
- Bueno, estoy dispuesta a repetirlo más tarde, si quieres.
- Puedes esperarme desnuda, amor, que por supuesto que quiero.