La resaca que despertó a Mario fue monumental, dolor de cabeza, y el cuerpo dolorido por haberse quedado dormido en el sofá, miró a su alrededor, y encontró a Fabián tirado en el otro sofá. Miró su reloj, marcaba las ocho de la mañana, un esplendido sol atravesaba las ventanas, con la ropa arrugada, el pelo revuelto y los ojos enrojecidos se dirigió a la habitación, donde encontró a Noel solo, mirando por la ventana.
- Y Juls? Donde esta Juls? - preguntó preocupado.- Noel le hizo un gesto con