Creo que en ese instante, mi cara reflejó no solo estupefacción por la confesión de Anita, quien se alerto de que algo de lo que había dicho, no había sido interpretado adecuadamente. Siguió hablando, mientras yo intentaba comprender todo lo que me confesaba.
- Veo que no me has entendido, o no me he explicado bien, desde que supe de la existencia de mis nietas, he hecho todo lo posible por recuperarlas, tanto a ellas como a mi hija. Llevo un año intentado llegar a un acuerdo con Carlo, pero el