Cuando nos íbamos acercando al edificio, Carlo me miró primero, mirando después a la persona que nos estaba esperando en la calle.
—- Sube al piso, déjame esto a mi —- me dijo Carlo.
Me adelanté a él, entré en la portería mirándonos las dos, pero sin decirnos nada, subí a la casa, dejé mi bolso en la entrada dirigiendome hacia el comedor, para seguir con el diseño de la ropa, pues ya no quedaba mucho tiempo para la gala. No vi a Carlo en todo el día, pero yo me dediqué a terminar el diseño, q