—- Arregla mi dormitorio y vístete, voy a hablar con mi padre, ahora me vuelvo esclava — me dijo.
Me puse a vestirme primero cuando se marchó, empecé a arreglar el dormitorio, pero de pronto la puerta se abrió, entrando los dos hombres dirigiéndose hacia donde yo estaba.
—- Mi hijo me ha explicado lo que quiere hacer contigo, me parece muy noble de tu parte que le confieses por todo lo que has pasado, pero no te puedes casar con él, en todo caso serías su amante, mi hijo desde que nació está co