Me fui de palacio haciendo como que iba a pasear, una vez fuera mire a todos los lados y eche a correr por el desierto, prefería morir en el desierto que en las manos de Jadem. Ande no se cuanto tiempo ni cuantos kilometros, la noche se me echó encima y nada había a los alrededores donde hubiera gente que me pudiera ayudar, me tumbe en una Duna cansada, agotada y con bastante sed, quedando dormida. Me desperté sobresaltada, al sentir en un lateral de mi cuerpo una parte dura pensé en principio