Escuche el grito y el jadeo que Jadem dio cuando aquella chica le hizo correrse, seguidamente se levantó del sofá, se acercó a mí, lamiendo y mordisqueando mis labios, mientras aquel hombre seguía entrando y saliendo de mi ano, Las dos chicas se quedaron mirándonos algo confusas, pues los dos hombres estaban tocando, acariciándome y besándome sin percatarse de ellas. El gordo terminó por correrse dentro de mí, se levantó y él y el otro hombre que quedaba, cogieron a las chicas para llevarlas al