Capítulo 54. Parte 3
Diego:
Antonella me abraza con intensidad, y le devuelvo el gesto no solo porque la amo, sino porque estoy agradecido con ella, con Dios y con la valiosa oportunidad que me ha dado al ponerla en mi camino. Permanecemos en el auto, esperando a que se calme; cuando por fin lo hace, bajamos y entramos al edificio.
—Buenos días —saludo a la asistente de mi abogada—. Soy Diego De Luca, tengo una cita con la señorita Bacconi.
—Señor De Luca, buenos días. La abogada lo está esperando, pase, por favor.