Llegamos a la sección de siempre, en ella hay una pequeña sala en donde se encuentra un sillón pegado a una pared, enfrente hay varios cambiadores, en los costados hay muchos percheros con bastante ropa prolijamente colgada, de la emoción que siento, solté a Henry y me fui a ver la lencería; aquí siempre encuentro lo que me gusta y por lo que he notado, a papi también le gusta lo que le modelo.
Reviso con cuidado la ropa y como era de esperar, hay mucha lencería preciosa, pero sé que no toda es