—¿Cómo te fue, papi? ¿Todo bien en el trabajo?
—Apenas toqué la oficina hoy, estuve en el juzgado casi todo el día.
—Honestamente— Ella se gira hacia mí. —Me gustaría que se pudrieran en la cárcel, lo que hicieron no tiene perdón y afortunadamente no le pasó nada a nuestro bebé.
Asentí levemente con la cabeza, tuvimos mucha suerte de que nuestro bebé no sufriera daño alguno y que está bastante bien al igual que Hannah, lo único que tiene ahora son sus malestares matutinos. Ella toma mi mano y l