No me dice nada, simplemente me pide que lo siga con un ligero movimiento de cabeza, antes de acompañarlo le pedí a Sofía que se encargue del papeleo, ella asintió levemente con la cabeza y se quedó hablando con la recepcionista para estar al tanto de la condición de Hannah, además de que la vamos a trasladar a otro hospital. Mientras caminamos, le pregunto qué ha ocurrido, el joven toma una gran bocanada de aire y me cuenta lo ocurrido.
—¿¡Una broma?! ¡Tienen suerte de que Hannah esté conscien