Capítulo 38 —Cierre de ciclos
Narrador:
Con esa respuesta, Dana le había dejado claro que no lo esperaría despierta. No lo dijo con dureza ni con reproche, pero fue suficiente para que Geon-ki lo entendiera. Aun así, cuando el coche avanzó por las calles de Seúl y el silencio volvió a instalarse dentro del vehículo, una punzada de tristeza le atravesó el pecho. Sabía que, una vez que se calmara, iba a querer hablar con ella. Decirle cosas que llevaba acumuladas desde hacía días. Pero ese espacio