Capítulo 31 —Mudarte con Geon-ki
Dana:
Me había quedado completamente muda ante la propuesta de Carlos. No era una metáfora: las palabras simplemente no me salían. Sentía la boca seca, el corazón acelerado y una mezcla tan intensa de emociones que no sabía por cuál empezar a reaccionar. Carlos me observaba con atención, esperando una respuesta.
—¿Comprendiste? —volvió a preguntarme, con ese tono profesional que usaba cuando quería asegurarse de que no hubiera malentendidos.
—Fuerte y claro —resp