Capítulo 25 —Ese piercing
Dana:
Que Geon se hubiera acercado directamente a la mesa para pedirme una botella de agua me pareció, como mínimo, extraño. No porque fuera algo fuera de lugar, sino porque botellas había de sobra. La mesa estaba cubierta de extremo a extremo, alineadas como si alguien hubiera tenido una obsesión casi militar por el orden. Aun así, él caminó hasta quedar justo frente a mí y me miró con esa atención que desarma.
—Water, please —pidió.
Oír su voz tan cerca provocó un efe