Capítulo 23 —Bon-ho preocupado
Dana:
Si bien había pasado un día maravilloso junto a Seo, la tristeza se me había instalado en el pecho como una molestia persistente, de esas que no sabes exactamente de dónde vienen, pero que no te dejan respirar del todo bien. Desde la mañana algo había sido distinto. No solo lo había notado, lo había sentido con claridad. Geon no me miró. No fue una distracción casual, no fue un cruce de segundos perdido en el caos del gimnasio. Me esquivó. Y por la tarde fue