Capítulo 22 —Las cosas debían cambiar
Geon:
Dio un par de vueltas por la habitación, rascándose la cabeza. Ese gesto suyo siempre había sido una mala señal. Cuando hacía eso era porque algo no cerraba, porque estaba luchando consigo mismo, o porque estaba a punto de decir algo que preferiría no decir.
Lo observé en silencio, con la taza de café aún caliente entre mis manos. El ruido de mis propios pensamientos era tan fuerte que apenas noté cuando se detuvo frente a mí.
Levantó la vista despacio