Capítulo 14 – Esos ojos verdes
Geon-ki:
Sé que dije que no volvería sobre mis pasos. Sé que pensé, con una convicción casi desesperada, que lo hecho, hecho estaba. Que marcharme sin mirarla, sin despedirme, era lo correcto. Lo profesional. Lo adulto.
Pero bastaron apenas unos minutos caminando solo para que todo eso se desmoronara.
Avancé sin rumbo, con las manos en los bolsillos, escuchando el sonido de mis propios pasos y, sobre todo, el ruido de mis pensamientos. No eran ideas claras. Eran im