Mundo ficciónIniciar sesiónEl auto sigue hasta su cabaña, donde se detiene, antes de bajar mira por el espejo retrovisor y a los lados.
—¿Por qué nos detenemos aquí? Mis niños están en esa casa —señala la mansión Barreto.—Si Valentino está aquí, no estará esperando, así que debemos estar preparados.—Entiendo.—Cuando te los diga bajas conmigo ¡Entendido!Mayra&nbs






